Sobre viajes y viajeros: Parte 2

Nuestra primera parada, fue en una aldea situada en la cumbre de una montaña. La divisamos a lo lejos y nos pareció un lugar hermoso. Mientras más nos acercábamos, más alegres nos sentíamos. El aire del amanecer nos embriagaba con todos los aromas del bosque y la montaña.

Decidimos entonces quedarnos allí a disfrutar de algunas dulces noches.

Ese “rinconcito” perdido en el tiempo, tenía una gran torre con un campanario que a través de su sonido nos recordaba a todos los soñadores, que el paso del tiempo es hermoso y que cada día es un lindo nuevo regalo.

El pueblo sobre la montañaRuka de Colores by Vero Tapia ©